3–6 de septiembre, 2026

Tenerife: mi primer viaje de la mano de A través de mí ✈️

¡Qué ilusión!

Hacía tanto tiempo que no viajaba que casi había olvidado esa sensación de preparar una maleta, pensar en el aeropuerto y saber que, durante unos días, iba a estar en un lugar diferente.

Pero esta vez había algo especial.

No viajaba sola.

Me acompañaba A través de mí.

Mi libro.

Después de la odisea del repartidor, de aquellos dos días esperando los cincuenta ejemplares y de conseguirlos casi en el último minuto, por fin podía meter algunos en la maleta y marcharme tranquila.

Bueno, tranquila... ¡Lo que se dice tranquila, tampoco! 😂

Me iba a Tenerife para asistir a la inauguración de KCN. Un encuentro lleno de personas que no conocía, conversaciones por descubrir y posibilidades que todavía no sabía ni imaginar.

Y allí estaba yo.

Con mis libros, mis ganas de conocer gente y esa mezcla tan curiosa de ilusión y nervios que aparece cuando haces algo que te saca de tu rutina.

Me hacía ilusión volver a viajar, sí. Pero también me emocionaba pensar que mi libro iba a viajar conmigo.

Que aquellas conversaciones que un día empezaron en la intimidad de una pantalla iban a cruzar el mar, a llegar a otras manos y, quizá, a encontrar a alguien al otro lado que se reconociera en alguna de sus páginas.

Y así fue como empezó la aventura.

Hubo presentaciones, conversaciones, personas que se acercaron a interesarse por el libro y contactos que quizá algún día se conviertan en nuevas oportunidades.

También hubo momentos de agotamiento. Tanta gente, tantos estímulos y tantas conversaciones seguidas acabaron pasándome factura. Hubo un momento en que lo único que necesitaba era volver a la habitación, tumbarme en la cama y disfrutar de un rato de silencio.

Porque una cosa no quita la otra: puedo estar ilusionadísima con lo que estoy viviendo y, al mismo tiempo, necesitar desaparecer un ratito del mundo. 😅

Regresé con contactos, dos entrevistas y nuevas posibilidades para seguir dando a conocer A través de mí.

Pero, más allá de todo eso, me traje una sensación que me cuesta explicar.

La de haber dado otro pequeño paso.

Hasta hacía muy poco, mi libro era un proyecto que estaba construyendo desde casa. Ahora había cruzado el mar conmigo. Lo había llevado a un encuentro, había hablado de él con desconocidos y había visto cómo despertaba curiosidad.

No sé adónde me llevará todo esto.

De momento, tampoco necesito saberlo.

Lo que sí sé es que tenía muchas ganas de volver a viajar y que hacerlo por primera vez de la mano de mi libro ha convertido esta escapada en algo que recordaré.

Tenerife fue mucho más que un destino. Fue el primer viaje de una historia que acaba de empezar. ❤️

Vista del ala del avión sobre el mar, camino a Tenerife
Camino a Tenerife.